Huélamo (Cuenca)


Huélamo es un municipio español de la provincia de Cuenca (latitud: 40° 16' 39'' N – longitud: 1° 48' 41'' O), situado en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. Tiene una población de 103 habitantes (INE 2017), y está ubicado a unos 1350 msnm, en la margen izquierda del río Júcar. Enclavado en la Serranía Alta conquense, a unos 57,1 kilómetros de la capital conquense, posee uno de los conjuntos urbanos más bellos de la comarca y es uno de los pueblos más antiguos de la provincia.

Puedes llegar allí por la conocida carretera CM-2105 que da acceso al pueblo atravesando numerosos municipios y parajes con los que podrás deleitarte la vista: El Salto de Villalba de la Sierra, El Ventano del Diablo, La Ciudad Encantada, Uña o el embalse de La Toba. Esta población serrana está ubicada junto a la falda de un cerro e inmersa en un entorno natural inigualable, posee un casco urbano en el que destacan paredes blancas de cal y tejados rojizos que sobresalen entre el verde paisaje de pinares y el marrón de las montañas. Adaptándose a la topografía de su enclave las calles hacen pendiente a distinto nivel, son tres las principales y casi paralelas, se comunican entre ellas gracias a escaleras y callejones. Algunas se abren dando paso a encantadoras plazuelas, adornadas por el rumor de las aguas de sus fuentes. De sus casas apreciamos las características de la arquitectura popular serrana y su trabajada rejería, que hacen de todo el conjunto una magnífica postal para el que lo visita.

Aún podemos apreciar los restos de lo que fue un Castillo-Fortaleza de origen musulmán. En esta época, Huélamo fue una de las fortalezas principales de Cuenca, junto a Uclés y Huete. Esto era debido a su localización, de gran valor estratégico en el siglo X, pues servía de defensa sobre “El Barranco del Judío”, en el camino de Albarracín, un paso de gran valor militar. Una vez conquistada la provincia por las tropas de Alfonso VIII, el municipio pasó a pertenecer a los Caballeros de la Orden de Santiago, de la cual este Castillo-Fortaleza fue sede. Siempre testigo de los numerosos conflictos en la historia de España, fue zona de combate en la Guerra de la Independencia, las Guerras Carlistas o la Guerra Civil. Sin duda un pueblo con un papel relevante en la historia de nuestro país.

A los pies de los escasos restos que se conservan del Castillo-Fortaleza, se encuentra lo que fue antiguamente el Corral del Concejo, en la actualidad plaza de toros permanente, que da fe de la honda tradición taurina esta población.